By: Leticia Prado On: Octubre 22, 2019 In: Actualidad Comentarios: 0

Si llevas un tiempo perdido entre todos los extranjerismos utilizados en marketing, hemos venido a complicártelo un poco más. ¿Sabes qué es growth hacking?

Content marketing, big data, keyword research, growth hacker, engagement, backlinks, anchor text, insight, dashboard… Confiesa ¿Cuántos de estos términos utilizas en tu día a día o, al menos, escuchas siempre que hablas con algún profesional del marketing? La gran mayoría de ellos. No te preocupes, nosotros mismos lo confirmamos.

No podemos negarlo: el uso y abuso de extranjerismos a la hora de idear, planificar y analizar las estrategias de marketing digital de las empresas es inversamente proporcional a lo fácil que sería explicarlo (y decirlo) todo en castellano básico. Solo podemos concedernos contadas excepciones, como en el caso de growth hacking. Este término de moda es mucho más difícil de identificar cuando se explica en nuestra lengua madre que cuando se utiliza como tal. ¿Aún no sabes a qué nos referimos?

Qué es el growth hacking

Aunque hemos empezado este post criticando el uso de extranjerismos en este nuestro sector (y en la vida en general), hemos de reconocer que, en ocasiones, nos ayudan a economizar bastante en términos de lenguaje. Y es precisamente a esto, a economizar y exprimir al máximo los recursos disponibles, a lo que se dedica el growth hacking. Este concepto define uno de los empleos de nueva creación más demandados en EEUU y, poco a poco, su estela ha llegado a España para asentarse y revolucionar el día a día de las pequeñas empresas emergentes y de sus planes de marketing digital.

Con los antecedentes ya fijados, podemos definir growth hacking como el arte de hacer crecer notablemente el beneficio de un negocio con la menor cantidad de recursos posibles. No tiene por qué suponer necesariamente un aumento de las ventas. Esta rápida progresión de una compañía o un proyecto puede centrarse en otras variables como en el número de clientes, la comunidad de seguidores, las impresiones… Es decir, en esta ecuación que planteamos:

  1. La primera incógnita, la “x”, es el valor del crecimiento que queremos conseguir.
  2. La segunda incógnita, la “y”, es el conjunto de técnicas creativas y de impacto que se deben implementar para conseguir resultados.
  3. El resto de términos son los recursos reales de los que disponemos para alcanzar ese crecimiento.

Incógnitas de la ecuación del crecimiento

Personalmente, como soy de letras, esto de la ecuación del growth hacking me parece ingeniosísimo, pero me deja tal y como estaba. Así que solo voy a decir una cosa: si quieres dedicarte a este arte incipiente del mundo del marketing digital, tienes que estar preparado para tener muchas ideas y mejorarlas constantemente. Con ello conseguirás, por un lado, técnicas que funcionen y, por el otro, resultados palpables.

¿Qué es y qué hace un growth hacker?

Hacer crecer rápidamente un negocio con esa ecuación del crecimiento rápido como base, a simplemente vista, resulta interesante. Pero ¿quién es el responsable de resolverla? Y, más importante, ¿cómo lo hace? Neil Patel – una de las personas más influyentes del mundo del marketing actual (según afirma Forbes) – explica que un growth hacker es aquella persona que se centra, en exclusiva, en lograr un crecimiento real.

No hay nada más en su día a día salvo llevar a cabo planes, acciones y técnicas que hagan posible un crecimiento exponencial con muy pocos recursos y esfuerzo. Por esta razón, necesita ser una persona creativa, ágil, receptiva a los cambios, conocedora del mundo del marketing, curiosa y muy analítica. Con todo ello, podrá tomar la situación actual de la empresa, darle un giro a su plan de crecimiento y lograr una mejora real.

Plan de acción de un growth hacker

Analizar y conocer en profundidad tanto el producto como a los competidores.

Para ello, es importante establecer un nicho muy concreto, qué necesidades o a quién va dirigido lo que hace la empresa.

Elegir un solo punto fuerte y explotarlo.

Tanto para hacerlo viral como para empezar a fidelizar clientes. Por ejemplo, si la empresa a la que quieres hacer crecer ofrece un programa de edición de video y permite  crear hasta un minuto de proyección sin marca de agua, puedes viralizarlo como el editor de referencia para todos los usuarios de Instagram (en sus publicaciones no permite más tiempo de reproducción ininterrumpida).

Utilizar test A/B y optimizar al máximo la experiencia del usuario.

Puedes conseguir dos ideas buenísimas para crear una campaña de marketing de este programa de edición que convenza al público objetivo pero, en realidad, solo una de ellas funciona de verdad. Empezando con este tipo de pruebas comparativas y analizando bien los resultados obtenidos puedes conseguir acertar con la más creativa y seductora.

Volver a empezar.

Como ya hemos dicho, un growth hacker es una persona adaptada al cambio constante, analítica y ágil. Sus campañas no pueden extenderse demasiado en el tiempo, porque perderían ese rasgo de originalidad e impacto.

¿Reúnes todas estas características? Pues estás preparado para adentrarte en el inquietante mundo del growth hacking. No prometemos que sea fácil pero, seguramente, será más que satisfactorio.

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