By: Leticia Prado On: Octubre 15, 2019 In: Social Media Comentarios: 0

En la selva de internet, no faltan seres malignos: el hater, el trol, el jelipóller… Los llames como los llames, el 19 de octubre es su día. Felicítales.

En Twitter, en Facebook, en Instagram, en los comentarios de los posts… Los troles de internet están en todas partes y, seguramente, tú ya has sufrido a más de uno en tus perfiles personales o profesionales. No se sabe si son personas enfadadas con el mundo o si, simplemente, disfrutan con la ofensa y los malos comentarios hacia otros usuarios. Pero ahí están. A veces, haciendo la vida imposible a gestores de contenidos; otras tantas, ofreciendo una oportunidad única de elaborar publicaciones de valor [y de gran capacidad viralizadora].

¿Os acordáis del “jelipóller” de La Vecina Rubia?

En realidad, hemos llegado al punto de quererlos tanto como los tememos. Y, por esta sencilla razón, les hemos concedido hasta su propio homenaje. El 19 de octubre es el Día del Trol y, en pleno 2019, queremos hacer un repaso de los diferentes tipos de estos seres de la mitología internauta que aún te puedes encontrar en tu día a día de trabajo/ocio en las redes. Presta atención y ármate [de paciencia] para luchar contra ellos.

¿Qué es un troll?

Para empezar, trol – así, con una sola “l” – es el término que se debería utilizar en español para referirse a aquellos usuarios de internet que buscan constantemente provocar y generar malestar con sus comentarios, hasta el punto de desviar al foco de atención del tema que se está tratando. Los trolls actúan en redes sociales, foros, comentarios y demás espacios abiertos a la opinión con el único objetivo de generar controversia. No importa el tema, consiguen que el conflicto se desate.

Sus acciones son ya tan comunes y habituales que se ha acuñado un nuevo verbo para hablar de ellas: “trolear”. Cuando alguien te trolea – o eres tú el que trolea al trol – se dice que ha conseguido sembrar la polémica y el conflicto entre el resto de usuarios. El anonimato que les ofrece internet les proporciona el respaldo y la seguridad necesaria para llevar a cabo sus acciones malignas. Aunque no todos las hacen con las mismas intenciones.

Las siete maravillas de los trolls: tipos que te puedes encontrar en internet

El corrector

¿Te acuerdas cuando las grandes faltas de ortografía se solucionaban con rápidos comentarios del estilo “El verbo echar lo primero que echa es la h”? Pues, ahora, hasta los espacios entre los signos de puntuación y el texto tienen sus propias normas de ortografía INVIOLABLES. Y el trol corrector lo hace saber de manera insistente, dolida y ofensiva a todos aquellos que, por ejemplo, osen meter dos espacios después de una coma.

Luchar contra la mala ortografía y gramática está bien, pero perdonar un error casi invisible a simple vista es humano… Calma.

El “cuñao” [de internet]

De la misma manera que todos nos hemos enfrentado a “listillos” en las cenas familiares, con amigos de amigos o, incluso, en las cenas del trabajo, internet tampoco se libra de ellos. Y su mejor forma de hacerse visibles es a través de comentarios donde, más que su inteligencia, delatan su propia ignorancia. Son también bastante inofensivos, más allá de la irritación que despiertan.

El puntilloso

Son aquellos “haters” que, hagas lo que hagas o publiques lo que publiques, esperan a que cometas cualquier error para echártelo en cara. No están al acecho solo de faltas de ortografía (que también) sino de descuidos en vídeos o fotografías, expresiones, opiniones previas… Lo cuestionan todo, lo comparten con el resto de usuarios y, “sin querer”, la polémica está servida.

El activo-agresivo

Como en la vida real, estos trolls son los que entienden que la violencia es la única solución a todos los problemas. Aquí el nivel de peligro y de preocupación escala hasta las posiciones más altas, porque recurre tanto a palabras y expresiones ofensivas como a amenazas, insultos, calumnias… No miden y muchos desconocen que pueden estar incurriendo en un delito con sus “troleos”.

El que va de gracioso, pero no

Muchos, por llamar la atención y conseguir mayor notoriedad (sobre todo en redes sociales), intentar tirar de humor para comentar algunas publicaciones. ¿El resultado? Nadie le encuentra la gracia y el responsable de la cuenta suele dejarle a la altura del betún con su contestación.

El “cansino”

Es el que llega a todos los sitios única y exclusivamente para “hablar de su libro”. Este tipo de troll se caracteriza por hacer spam, por meter enlaces a discreción en todos sus comentarios. No es maligno, pero sí cansa.

El obsesivo

Son los groupies de internet, los máximos defensores de una marca o un personaje público que nunca tienen nada malo que decir. Pero a los que no se les olvida el comentario diario a su ídolo. TO-DOS-LOS-DÍ-AS…

¿Con cuántos de estos troles/trolls has tenido que lidiar?

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